martes, 8 de mayo de 2007

El consumo responsable como respuesta al consumismo actual


Por Susana Martín Gijón.

No te dejes llevar por la publicidad que nos bombardea e induce al consumo incontrolado; ten espíritu crítico, reflexiona sobre la naturaleza y procedencia de las cosas; contribuirás a un mundo mejor.


Una de las características principales del estilo de vida que rige en los países desarrollados es sin duda el consumismo. Consumimos a todas horas. ¿Por qué? porque está de moda, porque es barato, porque estamos deprimidos, porque creemos que es necesario, porque es más cómodo comprar algo nuevo que hacerlo o arreglarlo....o simplemente ni nos planteamos el por qué. Consumimos.


Este modelo de vida, en el que la compra compulsiva parece ser el mejor remedio para alcanzar la felicidad, nos ha sido impuesto por las grandes multinacionales que nos bombardean incesantemente con todo tipo de publicidad generada para crearnos unas necesidades ficticias que nunca antes tuvimos, como la de comprarnos unos tacones de aguja (que tienen que conjuntar con la chaqueta), o una gorra de Fernando Alonso, o comer productos a base de soja, o teñirnos el pelo porque yo lo valgo.


Es totalmente insostenible a largo plazo, además de no ser aplicable a todos los habitantes del planeta. No se puede mantener ni ecológicamente, ni por las injusticias que genera. Por tanto no es posible que mantengamos esta situación.


Las instituciones tienen que cumplir su función y así debemos exigirlo, pero nosotros tenemos una importante herramienta de influencia directa sobre los centros de poder económico. Es la voluntad de vivir de forma responsable el día a día en aspectos como el consumo.


Un consumo crítico es el que se pregunta por las condiciones sociales y ecológicas en las que ha sido elaborado un producto. Es una actitud diaria que consiste en elegir meticulosamente lo que compramos sobre la base de dos criterios: el origen del producto y la conducta de la empresa productora.


De esta forma le decimos al sistema los métodos productivos que aprobamos y los que condenamos. Se valoran las opciones más justas, solidarias o ecológicas y se consume de acuerdo con ello y no solo en función del beneficio personal.


Dentro del consumo responsable destaca la austeridad como valor, como una forma consciente de vivir, dándole más importancia a otras actividades que al hecho de consumir y teniendo la capacidad de distinguir entre necesidades reales e impuestas; cubriendo las verdaderas necesidades con el menor despilfarro.


No hay que confundir la austeridad con la tacañería. Nada más lejos. Ser tacaño implica mirar sólo la economía; si un tacaño no consume un producto es porque no le conviene a su bolsillo; una persona austera reflexiona sobre la necesidad real que tiene de adquirir algo, (¿estoy comprando porque realmente lo necesito/me apetece, o me he dejado influir por el mercado?) sobre las consecuencias de esa adquisición (¿estoy contribuyendo a explotación infantil en Pakistán por comprar este balón deportivo?), y, en definitiva, tiene otros valores a los que da prioridad y que le llenan más que el simple consumismo.


La incorporación de estos valores en nuestro consumo no disminuye el bienestar y la calidad de vida, sino al contrario. Al no dejarnos influir, elegimos aquello con lo que más cómodos nos sentimos. Sustituimos otro par de zapatos innecesarios por comer productos más saludables, por ejemplo.


Tengamos en cuenta el hecho de que el nivel de desarrollo y consumo que llevamos en el primer mundo no es en absoluto sostenible, y lo podemos mantener actualmente sólo a costa de los países menos desarrollados.


¿Sabías que para mantener un nivel así en todo la población del planeta necesitaríamos siete planetas Tierra a nivel de recursos y uno entero sólo para acumular la basura que producimos?


Empecemos a ser un poco más razonables con lo que compramos, y también con lo que desechamos. De nosotros depende mucho.


Busca información y adopta un pensamiento crítico con la realidad que te rodea, con la publicidad que intenta manipularte, cuestionándote que hay detrás de cada cosa que consumes y cuáles son sus consecuencias. Opta por la reducción de tus niveles de consumo.


Se trata de cambiar nuestro hábito de consumismo, optando por un modelo de bienestar y felicidad no tan basado en la posesión de bienes materiales. Es un cambio en nuestra escala de valores y en nuestras prioridades. Lo que falta es desarrollar una conciencia crítica y verdaderamente solidaria acompañada de comportamientos más colectivos y políticos: cuando hacemos la compra no tenemos que dudar que somos poderosos y que las empresas están en una situación de profunda dependencia de nuestros comportamientos como consumidor.

viernes, 27 de abril de 2007

Campaña de Alimentación Saludable





Nuestra primera actividad formativa: una campaña sobre alimentación saludable, dirigida a todo el alumnado de Educación Primaria de la Mancomunidad La Vega.
El objetivo, aprender a comer sano, haciendo hincapié en la importancia de comer de todo, y en especial, fruta y verdura.
Esta semana hemos concluido con el primer ciclo.
Cada grupo de alumnos hizo su propia rueda de los alimentos, y ya veis que bonitas que les quedaron.

lunes, 23 de abril de 2007

Quiénes somos




Os presentamos nuestra oficina, el Centro Mancomunado de La Vega, y a nosotros mismos, los técnicos. Susana, la asesora jurídica, y Ricardo, el técnico IFE (Información, Formación y Educación).
Ya sabéis, estamos en la Casa de la Cultura de Villar de Rena, todas las mañanas, para lo que haga falta. O aquí, a través de la red.



miércoles, 18 de abril de 2007

Residuos urbanos. Un apunte de la OCU

En un estudio realizado por la OCU en todas las capitales españolas sobre gestión de residuos urbanos y limpieza viaria, se revela que el esfuerzo de dichas ciudades para poner en marcha la recogida selectiva de residuos tiene su reflejo en una valoración positiva. Sin embargo, según los encuestados, la limpieza de las calles y jardines ha empeorado desde 2.001.

Nada bueno podemos decir de las capitales extremeñas analizadas. Sobre todo de Badajoz, en la que ni en “Habitantes por contenedor”, “Satisfacción de los usuarios” o el compromiso de los ciudadanos a la hora de separar “casi siempre” papel-cartón, vidrios y envases, está muy por debajo de la media del resto de capitales españolas. Cáceres por el contrario se sitúa en la media, en cuanto a las variables analizadas.

Por poner un ejemplo, (también a partir de dicho estudio) si miramos el dato de “habitantes por contenedor de vidrio”: Badajoz repartiría 1.141 habitantes por contenedor, mientras que Cáceres 404; o “habitantes por contenedor de papel y cartón”: Badajoz 1.150 habitantes por contenedor, mientras que Cáceres 386.

La satisfacción de los usuarios referido a “Cómo valora la gestión de residuos” en su ciudad, Badajoz suspende situado muy por debajo de la media de las capitales analizadas y Cáceres permanece en la media.

Señores Gobernantes, pónganse las pilas (y una vez descargadas las depositan en el lugar destinado a ello) y procuren una mejor gestión de los residuos de nuestras ciudades.

lunes, 16 de abril de 2007

Intermunicipia

































Pues ya estamos de vuelta!
La tarde del miércoles, el jueves y el viernes los pasamos en Cáceres, en el Congreso Internacional de Municipalismo, Intermunicipia, organizado por la Consejería de Desarrollo Rural de la Junta de Extremadura.
Entre grandes ponentes, como María Teresa Fernández de La Vega, Leire Pajín, nuestro presidente Ibarra, o Guillermo Fernández Vara, y un entorno privilegiado, el Complejo Cultural San Francisco, algunos compañeros del Consorcio nos reencontramos para aprender algo más sobre nuestro trabajo, y sobre los lugares en los que lo vamos a desarrollar.
Así, se habló de municipalismo, de pueblos, de ciudades, mancomunidades, alcaldes, competencias, de la nueva ley de desarrollo rural, de cómo conjugar desarrollo y sostenibilidad, o de cómo cooperar con otras regiones del mundo, enriqueciéndonos con las diferencias culturales entre América Latina y Europa.
Fotos:
1. Leire Pajín, Secretaria de Estado de Cooperación Internacional.
2. Los guapos Chicos del Consorcio ;)
3. Mª Teresa Fernández de la Vega, Vicepresidenta del Gobierno de España.


martes, 10 de abril de 2007

Consumidor, ¿sabías que...


el 20% de la población emplea el 80% de los recursos de todo el planeta?
(es decir, la población de los países desarrollados, a costa del resto de seres humanos y de la salud de la tierra)

Ya tenemos sede!!

y muebles, y espacio físico donde caer rendidos después de tanto plan de actuación! jeje.
hoy nos incorporamos de nuevo, tras la semana santa y la romería de villar de rena, y, tal y como nos prometió el presidente de la mancomunidad, nos están montando las muebles en la que será nuestra oficina a partir de mañana.
pues sí, poco a poco, esto marcha.